Andrés, convencido por Damián, ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia a don Pedro, pero no ha salido como él pensaba.
Andrés ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia ni a Brossard, ni a don Pedro.
El joven le ha suplicado que las acciones de Julia deben quedarse en la familia de la Reina, aunque sea regentadas por ella, pero que no las venda.
Aunque de primeras ella ha vuelto a negárselo, finalmente parecía que había entrado en razón… ¡pero no! Tenía un as bajo la manga.
“No le venderé las acciones a nadie, a cambio de que eches a Begoña de esta casa”, le ha dicho muy enfadada.
El joven de la Reina se ha enfadado mucho con su propuesta, pero María parece estar firme en su decisión. Begoña es la culpable de su infelicidad y ahora va a pagar por ello…
Andrés, convencido por Damián, ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia a don Pedro, pero no ha salido como él pensaba.
Andrés ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia ni a Brossard, ni a don Pedro.
El joven le ha suplicado que las acciones de Julia deben quedarse en la familia de la Reina, aunque sea regentadas por ella, pero que no las venda.
Aunque de primeras ella ha vuelto a negárselo, finalmente parecía que había entrado en razón… ¡pero no! Tenía un as bajo la manga.
“No le venderé las acciones a nadie, a cambio de que eches a Begoña de esta casa”, le ha dicho muy enfadada.
El joven de la Reina se ha enfadado mucho con su propuesta, pero María parece estar firme en su decisión. Begoña es la culpable de su infelicidad y ahora va a pagar por ello…
Andrés, convencido por Damián, ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia a don Pedro, pero no ha salido como él pensaba.
Andrés ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia ni a Brossard, ni a don Pedro.
El joven le ha suplicado que las acciones de Julia deben quedarse en la familia de la Reina, aunque sea regentadas por ella, pero que no las venda.
Aunque de primeras ella ha vuelto a negárselo, finalmente parecía que había entrado en razón… ¡pero no! Tenía un as bajo la manga.
“No le venderé las acciones a nadie, a cambio de que eches a Begoña de esta casa”, le ha dicho muy enfadada.
El joven de la Reina se ha enfadado mucho con su propuesta, pero María parece estar firme en su decisión. Begoña es la culpable de su infelicidad y ahora va a pagar por ello…
Andrés, convencido por Damián, ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia a don Pedro, pero no ha salido como él pensaba.
Andrés ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia ni a Brossard, ni a don Pedro.
El joven le ha suplicado que las acciones de Julia deben quedarse en la familia de la Reina, aunque sea regentadas por ella, pero que no las venda.
Aunque de primeras ella ha vuelto a negárselo, finalmente parecía que había entrado en razón… ¡pero no! Tenía un as bajo la manga.
“No le venderé las acciones a nadie, a cambio de que eches a Begoña de esta casa”, le ha dicho muy enfadada.
El joven de la Reina se ha enfadado mucho con su propuesta, pero María parece estar firme en su decisión. Begoña es la culpable de su infelicidad y ahora va a pagar por ello…
Andrés, convencido por Damián, ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia a don Pedro, pero no ha salido como él pensaba.
Andrés ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia ni a Brossard, ni a don Pedro.
El joven le ha suplicado que las acciones de Julia deben quedarse en la familia de la Reina, aunque sea regentadas por ella, pero que no las venda.
Aunque de primeras ella ha vuelto a negárselo, finalmente parecía que había entrado en razón… ¡pero no! Tenía un as bajo la manga.
“No le venderé las acciones a nadie, a cambio de que eches a Begoña de esta casa”, le ha dicho muy enfadada.
El joven de la Reina se ha enfadado mucho con su propuesta, pero María parece estar firme en su decisión. Begoña es la culpable de su infelicidad y ahora va a pagar por ello…
Andrés, convencido por Damián, ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia a don Pedro, pero no ha salido como él pensaba.
Andrés ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia ni a Brossard, ni a don Pedro.
El joven le ha suplicado que las acciones de Julia deben quedarse en la familia de la Reina, aunque sea regentadas por ella, pero que no las venda.
Aunque de primeras ella ha vuelto a negárselo, finalmente parecía que había entrado en razón… ¡pero no! Tenía un as bajo la manga.
“No le venderé las acciones a nadie, a cambio de que eches a Begoña de esta casa”, le ha dicho muy enfadada.
El joven de la Reina se ha enfadado mucho con su propuesta, pero María parece estar firme en su decisión. Begoña es la culpable de su infelicidad y ahora va a pagar por ello…
Andrés, convencido por Damián, ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia a don Pedro, pero no ha salido como él pensaba.
Andrés ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia ni a Brossard, ni a don Pedro.
El joven le ha suplicado que las acciones de Julia deben quedarse en la familia de la Reina, aunque sea regentadas por ella, pero que no las venda.
Aunque de primeras ella ha vuelto a negárselo, finalmente parecía que había entrado en razón… ¡pero no! Tenía un as bajo la manga.
“No le venderé las acciones a nadie, a cambio de que eches a Begoña de esta casa”, le ha dicho muy enfadada.
El joven de la Reina se ha enfadado mucho con su propuesta, pero María parece estar firme en su decisión. Begoña es la culpable de su infelicidad y ahora va a pagar por ello…
Andrés, convencido por Damián, ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia a don Pedro, pero no ha salido como él pensaba.
Andrés ha intentado convencer a María de que no venda las acciones de Julia ni a Brossard, ni a don Pedro.
El joven le ha suplicado que las acciones de Julia deben quedarse en la familia de la Reina, aunque sea regentadas por ella, pero que no las venda.
Aunque de primeras ella ha vuelto a negárselo, finalmente parecía que había entrado en razón… ¡pero no! Tenía un as bajo la manga.
“No le venderé las acciones a nadie, a cambio de que eches a Begoña de esta casa”, le ha dicho muy enfadada.
El joven de la Reina se ha enfadado mucho con su propuesta, pero María parece estar firme en su decisión. Begoña es la culpable de su infelicidad y ahora va a pagar por ello…